En la zona del Darién, donde la selva dicta las reglas y el peligro nunca se advierte, el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) ha vuelto a controlar la región. La operación "Centinela" permitió desactivar minas antipersonales y detener a ciudadanos colombianos involucrados en el tráfico ilegal de migrantes, así como a quienes están vinculados a estructuras criminales como el Tren de Aragua y el Clan del Golfo. Según el informe del ejército, hubo un intento de incursión de grupos delictivos en la zona. La operación descubrió cinco dispositivos explosivos improvisados, dos de los cuales estaban cerca de la Base Binacional La Ollaytres en Alto Limón; se detuvo una embarcación con 33 migrantes y entre los detenidos se encontraron "coyotes" y sospechosos de ser miembros del Tren de Aragua, lo que confirma que las redes criminales transnacionales operan sin frenos. La misión se ejecutó con más de 300 fuerzas especiales y unidades marítimas, reforzando la seguridad fronteriza.
Darién en alerta: Senafront neutraliza minas y frena red criminal
La última operación de Senafront en Darién desactiva minas y arresta migrantes criminales, subrayando la preparación del país para combatir redes criminales transnacionales.